Tras leer unos cuántos de los exquisitos comentarios que mis esporádicos lectores postearon (del verbo postear) en mi anterior entrada (El Geniecillo Valiento, 8 de Octubre, La Oveja Perdida, léase: aquí mesmo), se me ocurrió escribir la siguiente nota. Así que aquí va y, cómo dicen en Tulancingo, a quien le quede el saco…
En los últimos años se ha empezado a asomar una tendencia en la manera en la que los mexicanos a) denostamos b) proferimos insultos o c) nos quejamos. Dicha tendencia consiste en la reducción de valor de un adjetivo o una analogía a base del uso incorrecto de las mismas. ¿Sonó a oración de filósofo francés? Permítanme explicarme:
Todo empezó con las personas que insistían en llamarle genocidio a lo ocurrido en el 68. Matanza, abuso infame de poder, asesinato… todas estas habían perdido valor y fuerza. Al parecer era necesario sacar un término que sonara gigante, sin importar que –penoso como fue el incidente- no encajara con lo llevado a cabo por Díaz Ordaz. Verán, un genocidio es el “exterminio sistemático de una raza o un pueblo”. Y 6 millones de personas no es lo mismo a 300 estudiantes.
En mi anterior entrada, un lector le llama a Calderón Furer (sic). Y me temo que incurre en el mismo error que aquellos que declararon que el ´68 fue un genocidio (aunque en este último caso la metida de pata es bastante, bastante, bastante más cabrona).
El problema con esta adjetivación rampante, con tildar a las cosas con definiciones equivocadas, es que, sin darnos cuenta, incurrimos en una colosal falta de respeto frente a las personas y víctimas que de verdad han sufrido un genocidio o, bien, que fueron asesinadas por las órdenes de un verdadero Fuhrer. Decir que hoy en día tenemos a un Fuhrer en Los Pinos es no sólo irresponsable, sino idiota. Sea cuáles sean los agravios que sus detractores tengan contra Calderón, ningún acto suyo se le compara –ni por asomo- a lo llevado a cabo por Adolfo Hitler (ya tener que explicar esto raya en lo ridículo). En México no hay campos de concentración y la prensa de la derecha y la izquierda goza de circulación y lectores. Si a Adolfo Hitler le hubieran gritado espurio mientras otorgaba un premio, la Gestapo hubiera balaceado al “valiente”, no lo hubiera llevado por una hora a una celda para cuestionarlo. (Me pregunto –al margen- que pasaría si a alguien se le ocurriera insultar a Amlo en uno de sus mítines en el Zócalo… pero esa es otra historia).
Así que, en efecto, aunque puede que se escuche más rudo decir Fuhrer que espurio, pelele o el finisísimo apodo de Fecal, recomiendo que los asiduos a estas comparaciones se limiten a sus antiguos apodos. Usemos las palabras en donde merecen ser usadas y con quien merecen ser usadas.
Me dio mucha gracia tu entrada del “geniecillo”, pero me temo que en ésta cometes varios errores.
La RAE define genocidio como el “Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.”
Ni qué decir de la legislación: “Comete el delito de genocidio el que con el propósito de destruir, total o parcialmente a uno o más grupos nacionales o de carácter étnico, racial o religioso, perpetrase por cualquier medio, delitos contra la vida de miembros de aquellos, o impusiese la esterilización masiva con el fin de impedir la reproducción del grupo.”
-Código Penal Federal. Libro Segundo. Título Tercero. Delitos Contra la Humanidad. Capítulo II. GENOCIDIO.(Artículo 149 bis).
Tu interpretación resulta errónea, pues no se trata de un delito cuantitativo, sino cualitativo. No se refiere al número de personas asesinadas, sino al motivo del crimen.
En el caso de Führer, tú mismo caes en el vicio del lenguaje. Führer es una palabra alemana, como podrás notar, así que remitiéndonos a un diccionario alemán-español encontramos que Führer es “líder”, no dictador como pretendes al equipararlo con Hitler que, por cierto, fue un buen líder en principio. Por tanto el término no está mal empleado en su estricto orden (mal escrito tal vez).
En cuanto a la libertad de expresión que pretenden vendernos (y que tú te has tragado) esos neoliberales se debe pernotar la ignorancia en cuanto a la situación actual, no sólo tuya, sino de muchos compatriotas.
No se trata de una censura radical a la “Estado Fascista”, ni a la absolutista. Es de una censura de des-información, lo que resulta peor, pues es más difícil encontrar quién dice la verdad. Lo de ahora se llama propaganda, de la peor calaña, ¿o acaso no es censura el monopolio de la información por los grandes consortes?
En cuanto alguien los contradice, inmediatamente lo mandan a callar comprándolo o desapareciéndolo, la única fórmula que conocen para mantenerse en el poder.
La derecha y la izquierda que comandan al país son lo mismo, todos esos partidos políticos son la misma mierda, sólo buscan el poder, sin importarles el bienestar social. Son corruptos al por mayor, y ¿cómo se pretende cambiar eso? ¿Sustituyendo al PRI por el PAN, al PAN por el PRD, etc.? Por supuesto que no, eso se resuelve con un cambio más profundo, de la sociedad, de la consciencia colectiva.
Me apena escribir tanto como comentario, pero es imposible que sigamos sin notar la sutil tiranía, pero tiranía al fin, de la que sufren millones de personas.
Como conclusión:
Lo del 68 SÍ fue GENOCIDIO, que se hayan hecho tontos para no sentenciar a Echeverría es otra cosa.
Calderón SÍ puede tener el título de Führer, puesto que significa líder, no Adolf Hitler.
La mentada libertad de expresión es eso: una mentada de madre. NO existe, pues la información se monopoliza y se deforma.
Te envío un saludo y algunas fuentes para que las cheques:
Código Penal Federal: http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/8.htm?s=
Diccionario alemán-castellano: http://dix.osola.com/index.php
Fernanda Muñoz.
Estimada Fernanda,
Me temo que, de tus anteriores puntos, el único que vale la pena debatir es el del genocidio.
Lo del fuhrer que mencionas es un tecnicismo. Sí, Generalissimo también siginfica gran general. Pero sus connotaciones son obvias. Cuando se habla de un fuhrer se habla de Adolfo Hitler, o ¿acaso tú dices: vean a ese fuhrer francés (refiriéndote a Sarkozy) o, en caso de que su traducción directa sea líder, dices: ve al fuhrer ese de Salvador Cabañas (en referencia al líder del América)? La comparación de Hitler con Calderón es obvia, desafortunada y profundamente irrespetuosa.
La “mentada libre expresión”, me temo, no es “una mentada de madre”. Qué rápido se nos olvidó a los mexicanos lo que es no tener, en verdad, libertad de expresión. Aquí, a diestra y siniestra se critica la derecha y la izquierda. Televisa -a la que probablemente odias- prácticamente CREÓ a Obrador, abriéndole el micrófono todas las mañanas. Hasta la fecha, hasta en los periódicos más de “derecha”, Obrador aparece regularmente. Y Proceso y La Jornada siguen circulando, ¿no?, ¿O Calderón ya los mandó cerrar? Por ponerte un ejemplo (de millones): en China, tu anterior comentario te hubiera llevado directito al bote. Así se manejan los países en los que NO hay libertad de expresión. ¿Hay policías tocando tu puerta en este instante? Te aseguro que no.
Y lo del genocio… ¡Bue! ¿Qué te puedo decir? Para mí, esa palabra está restringida a lo que ocurre en Africa, o a lo llevado a cabo por Stalin o Hitler. Léase: aquellos que dejan millones de muertos. 200 muertos, para mí, serán siempre una matanza (desafortunada y despreciable, sí, pero no un genocidio). Bajo tu definición de la palabra, cada que se comete un delito por raza, el término genocidio estaría bien empleado. Lo de Rodney King sería, pues, un intento de genocidio. Vaya manera de abaratar el lenguaje.
Saludos,
Daniel
Y lo mismo ocurre cuando dices tiranía. ¿Tiranía?, ¿en serio? Ve a visitar, Burma, comadre y luego me hablas de tiranía.
Mmf!
De acuerdo, führer es un término que se ha deformado fuera de Alemania, donde sigue siendo común su uso sin hacer alusión a Hitler. Cada vez que se hable de führer se hablará de Hitler, perfecto, entonces sólo queda observar la analogía que se puede encontrar entre Hitler y Calderón:
Hitler era obvio en sus objetivos, acabar con los judíos, y dramático en sus métodos, los campos de concentración. Calderón es cosa distinta, él es sutil, no nos queda claro qué es lo que quiere, que si pretende regalar al país al tío Sam, es algo que sin duda no ha gritado a los cuatro vientos, así mismo no es dramático, trabaja al margen de la ley.
Tienes razón, fürher es exagerado para Calderón, mucho más si nos olvidamos de la gente que se encuentra en la miseria. Eso no es su responsabilidad, él no los está impidiendo para que consigan un empleo digno, él hace todo lo posible para que puedan llevarse algo a la boca.
Sobre la libertad de expresión, me resulta increíble que con uno de los mayores índices de periodistas asesinados, secuestrados, desaparecidos, amenazados te des el lujo de afirmar que existe. Y eso sólo son los casos extremos, y que los periodistas se atreven a denunciar.
También es de risa que señales a AMLO y a los periódicos Progreso y La Jornada como auténticas izquierdas. Esos son pelelés, muy revoltosos, pero que a la mera hora son capaces de lamerle los zapatos a Bush o a quien gobierne allá en el norte.
No tomas en cuenta el movimiento en Chiapas, el de los estudiantes que ahora son tildados de vagos y vándalos, los campesinos, la APPO, el movimiento del magisterio en Morelia que pasa por la misma desacreditación que todos los demás. Esas son auténticas derechas, marginadas, denigradas por los medios masivos de comunicación, prensa, radio, televisión.
Así que el hecho de que Televisa le haya otorgado un espacio a AMLO (¿por cuánto dinero y cuántos privilegios a futuro si ganaba?) me tiene sin cuidado, pudo haber sido Calderón, Madrazo, o cualquier otro. Por cierto, cuando inició su programilla, Obrador ya era popular, era el candidato más conocido (con suma ventaja), y fue por las obras malhechas que dejó en el DF.
Y llegando a lo que “vale la pena debatir”, el genocidio, me doy cuenta que el número es lo que te importa para dar semejante título a la situación. Vale que le llames matanza, incluso si son eliminadas 6 millones de personas o sólo 300 estudiantes.
El genocidio es un intento de acabar con una raza entera, en términos reales. Es obvio que lo sucedido a King fue un crimen por racismo, por pertenecer a una raza diferente, pero no se proponían con eso acabar con todos los negros, ¿o sí? Dar un golpe a la comunidad, tal vez, o demostrar su superioridad racial, pero no acabar con los afro-americanos, pues sería absurdo hacerlo de uno en uno, y sólo con golpizas, sin concretizar el homicidio.
No se trata de seguir viciando el lenguaje, ni de imaginarse jerarquías entre las palabras, ¿por qué matanza te parece de menos contenido que genocidio?
Y la tiranía, te lo repito, es sutil, pero existente, que prefieras darle otro título más suave a la situación o dramatizar “tiranía” es otro asunto, y lógicamente no puedo equiparar lo que se vive aquí con lo que pasa en África, Asia, Colombia, porque son realidades particulares.
Un saludo.
Fernanda Muñoz
Es difícil hablar con una persona que decreta la realidad en vez de intentar, en lo posible, ser objetiva. Si tu DECRETAS que Proceso no es de izquierda, pues ´ta bien. Si tu DECRETAS que lo que vivimos en México es tiranía, pues ´ta bien. Si tu decretas que el 68 fue “un intento de acabar con una raza entera, en términos reales”, pues ´ta bien. Si aceptas que Televisa le abrió sus micrófonos a Amlo pero DECRETAS que, como tenían sus propios motivos, dicho proselitismo no cuenta, pues…. ´ta bien también. En fin, que si de dar opiniones subjetivas se trata, esto será el cuento de nunca acabar.
Dices que quieren vender el país al Tío Sam. ¡Ja ja ja! Hoy en día el Tío Sam no podría comprar ni a Haití. Y, en general, comprar lo mexicano les tiene sin cuidado.
Si no puedes equiparar la “tiranía mexicana” con la de otras dictaduras (Álvaro Uribe, ¿¿¿¿en serio????) sospecho que es porque México, ahem, no es tiranía. Pero, vaya, esa es mi opinión.