Era el día antes de Navidad. Yo y un grupo de conocidos estábamos sentados en un bar, platicando de las cosas que nos preocupan a los seres humanos: los seres humanos. Hablábamos sobre futbol, sobre política, sobre la delincuencia en México. En un momento dado, la conversación viró y comenzamos a hablar sobre calentamiento global.
“Si seguimos así se va a hundir Venecia”, dijo uno.
“Y Nueva Orleans”.
“Y en todos lados va a hacer un calor de mierda”.
Intentando entrar a la conversación, alcé la mano y repliqué:
“Y aparte estamos matando a todos los tigres”.
Permeó un silencio breve. El grupo me volteó a ver, confundido. Hasta que uno de ellos conminó:
“Chinguen a su madre los tigres”.
Reacio a tomar la batuta de la conversación e introducir mi tema (que de cualquier modo había sido insertado con calzador a la conversación), sonreí y después guardé silencio. Pero me quedé pensando en la frase. Chinguen a su madre los tigres.
Chingue a su madre un animal majestuoso y elegante. Chingue a su madre un animal al que le hemos diezmado su población y su hábitat en cuestión de cien años. Chingue a su madre un bicho del que no existen más de cuatro mil ejemplares en el mundo (la población de San Ángel). Chingue a su madre un organismo que la evolución tardó millones de años en crear.
Por lo tanto, que NO chingue a su madre el hombre y sus nidos de grava y cemento. Que NO chingue a su madre Venecia, que el hombre creó hace menos de mil años. Que NO chingue a su madre el responsable de aniquilamiento sistemático de la flora y la fauna del mundo que habita. El responsable, de paso, del calentamiento global.
La gente me tilda de insensible (o, de plano, de orate) cuando aseguro que me duele más la muerte de un animal en peligro de extinción que de un ser humano al que no conozco. A decir verdad, no entiendo el contraargumento. “Los animales no piensan”, me dicen. “Los animales no sufren”. “No jodas, Krauze, cuando matan a un hombre están dejando huérfanos a sus hijos y viuda a su esposa”.
Y cuando matan a un elefante, ¿qué? En un maravilloso artículo publicado por The New York Times Magazine (http://www.nytimes.com/2006/10/08/magazine/08elephant.html?_r=1&scp=1&sq=are%20we%20driving%20elephants%20crazy&st=cse), el autor analiza la manera en la que los elefantes digieren la muerte de sus seres queridos y descubre que, básicamente, reaccionan igual que los seres humanos. Los animales sienten tristeza de la misma manera que una persona. Cuando te vas, tu perro te echa de menos. Cuando estás triste, también lo siente. Y el cerebro del perro no tiene, ni por asomo, la capacidad del cerebro de un elefante o un delfín. Entonces, ¿qué nos asegura que lo animales no son capaces de sentir la pérdida como nosotros?, ¿por qué pensamos que tenemos el monopolio del dolor?
A diferencia de los seres humanos, los animales no conocen la tortura. No matan por dinero, no cuelgan narcomantas, no hacen la guerra, no secuestran a sus prójimos. Si el ser humano no tiene el monopolio del dolor, por lo menos tiene el monopolio en el mercado del sufrimiento: el hombre es el único animal que lucra con la muerte, que mata sin necesidad de alimentarse o proteger a su familia.
Año con año, la población de tigres salvajes disminuye, no porque los seres humanos necesitemos su carne o su pelaje para sobrevivir, sino porque varias partes de sus cuerpos son usadas en medicina tradicional en china. Es increíble pensar que en la era del Viagra todavía haya imbéciles que crean que no hay nada mejor para lograr una erección de acero que colgarte el pene de un tigre en un collar. Yo no veo a ningún tigre matando a niñitos hindúes para después colgarse su lengua de la cola para protegerse del moquillo invernal.
Por lo tanto, yo los exhorto a que dejemos de preocuparnos por nuestros problemas, aunque sea por un segundo al día. Sí, quién sabe dónde está el Jefe Diego. Sí, las elecciones en Colombia están rudas. Sí, Michelle Obama se viste muy chido. Sí, Sex and the City 2 es un fiasco. Y, sí, quién sabe si Holanda ganará el mundial. Lo que sí sabemos es que estamos dándole en la madre a nuestro planeta, y lo primero en irse serán los animales: y todas las lecciones que obtenemos cuando los vemos a los ojos.
Para ayudar:
Save the Gorilla: http://www.saveagorilla.org Una fundación dedicada a la preservación de los Gorilas de la montaña. Para leer más sobre el aniquilamiento de estos animales: http://animals.nationalgeographic.com/animals/great-apes
http://www.gorillafund.org Una fundación comenzada por Dian Fossey (Gorillas in the Mist).
www.gorillas.org: la mejor documentada fundación para ayudar a los gorilas.
Save the Tiger: http://www.savethetigerfund.org Una fundación dedicada al estudio y preservación de las cinco subespecies de tigres que aún quedan en el mundo.
Save the Rhino: http://www.savetherhino.org De los cinco subespecies de rinoceronte en el mundo, tres de ellas están clasificadas como Critically Endangered (es decir, a un paso de la extinción).
Save the Whales: http://www.savethewhales.org
http://www.cites.org : Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora: organismo que regula la caza con la que subsisten comunidades de animales salvajes y las poblaciones de seres humanos que viven alrededor, entre muchas otras cosas.




Te amo Krauze!!
¡¡BRAVO!!
Mis respetos, no había leído un argumento con tanta conocimiento.
Usualmente la gente relacionada (ecologistas y ambientalistas) tienen a dar razones pasionales basados en el enojo y la frustración que les lleva no poder converncer a más gente y ver que le seguimos partiendo en la madre al mundo.
Digo, así creo que el 2012 lo estamos creando, que mayas ni que meteroritos…
Lo más triste, es que el único animal “ANIMAL”, imbécil, pendejo y ciego es el “disque” animal racional. Ahora conocido como “homo sapiens sapiens” y de sapiens tiene sólo el título, si no, preguntémosle a la gente de “British Petroleum”, a parte de PAGAR por el daño a los humanos , como planean revertir el daño a la flora y fauna del golfo y del mundo…? Por lo único qu me gustaría que lo del 2012 fuera cierto, es para que el humano desapareciera…pero sólo el humano. Saludos y muy bueno.
Me gustó tu texto. Me da un gusto enorme que voces valientes, sensibles e inteligentes se escuchen tan sinceras. Aprovecha la capacidad que tienes para captar a tu lector, cuestionarlo, enfrentarlo con sus prejucios y paradigmas. Resalto lo que dices: la indiferencia, la ignorancia y la inacción son el camino más peligroso. Ser de los otros pocos es muy triste pero también nos da una increíble oportunidad; la responsabilidad y obligación de hacer una diferencia.
Salvar a los animales es consecuencia de muchas otras cosas. En materia de medio ambiente todo se traza en un círculo virtuoso: si salvamos nuestros ecosistemas, si salvamos a las comunidades que viven de destruirlos, si salvamos el agua, el suelo, si salvamos nuestras prácticas y valores… salvaremos entonces al tigre………. y al jaguar mexicano, al venado cola blanca y el conejo teporingo (endémicos del Popo e Izta a tí que te gustan los volcanes) al quetzal, a la tortuga golfina, los manglares, el bosque de niebla, y a todas las especies y espacios distintamente bellos que constituyen nuestra biodiversidad y hemos amenazado sistemáticamente. Gracias por empezar por ahí. Quien no conoce su riqueza está condenado a darla por hecho…
Tú lo has dicho.
Gracias por leerme.
Un beso!
OLË!!!!! Me ha encantado el artículo!!! Yo pienso lo mismo sobre los animales y nuestra selva de concreto.
Soy animadora, ¿te gustaría poder animarlo y lo rulamos por ahí y que la gente se entere?
Un saludo grande!!!!
No sabría cómo animarlo… ¿a ti se te ocurren ideas?
Gracias!
Excelente texto. Los seres humanos somos lo único que no guarda un equilibrio con la naturaleza. Destrucción, contaminación y explotación indiscriminada. Textos como este despiertan conciencias y nos mueven a hacer algo.
¡BRAVO!
¡Gracias por recordarme porque amo tanto a los animales!
Muy buen post…. gracias!
MAgnífico original
Mi estimado Daniel, me gustó mucho tu artículo y lo trasladé al jaguar (panthera onca), mamífero mas grande de América y símbolo sagrado que involucraba respeto y admiración por las culturas pre-hispánicas. Saludos
Encantada con el “Post”. Es bueno lo de los links para saber màs; aunque los animales que mencionaste tienen a muchas personas alrededor del mundo preocupàndose por salvarlos… En Mèxico existen muchas especies amenazadas que necesitan del interès de la poblaciòn, lo que pasa es que nosotros estamos acostumbrados a los que nos venden en Nat Geo y Animal Planet; ademàs de que un porcentaje importante corresponde a reptiles y en general la mayorìa de la gente no siente empatìa por los seres con escamas, a menos de que sean tortugas.(Mèxico es el segundo país con diversidad más alta de reptiles después de Australia). Esto es sòlo un ejemplo.
Yo estudiè Medicina Veterinaria y Zootecnia, y a pesar de que no me dedico a la Fauna Silvestre he tenido muchas plàticas con personas que me dicen que los animales “no piensan”, “no sufren” a lo que siempre les digo: “Los seres humanos le deben mucho a los animales. Han sido su alimento, su compañìa, medio de transporte, instrumento de guerra, inspiraciòn mìstica- religiosa. Han aportado todo sin recibir nada a cambio”
Pero tambièn sè que algo que caracteriza a nuestra especie, es tomar todo sin dar algo a cambio.
Gracias Daniel
Hola!
Mi padre decía: El que maltrata a un animal, es más bestia que la bestia.
Sin duda cuando de mostrar sensibilidad y respeto es al tratar a los animales, sea cual sea. Pobres de ellos que les toco cruzarse con algunos de nosotros que somos terriblemente inconsientes.
Siempre leer tus textos es muy agradable y enriquecedor.
Por cierto aquí en Gdl, en ninguna librería he podido encontrar tu libro y pues si me interesa conseguirlo, me dicen que solo pedirlo a la editorial en méxico, sera verdad?
O estara en librerias de méxico?
Gracias.
Gracias, Abigail.
No sé qué tan fácil sea conseguirlo en el DF, la verdad. Se publicó hace tres años, que es como una eternidad para un libro en México. Lo más sencillo sería esperarte a noviembre a que salga el segundo.
Abigail
Antes que nada mil gracias por contestar. Pues entonces no me queda más que esperar un par de meses más, así pongo a prueba mi paciencia.
para no perderme.
Ojala en la FIL pueda conseguirlo, sino creo que tendras que hacer una gran labor
Desde que leí un texto tuyo en una revista, todos los demás me parecen muy interesantes, se agradece ese razonamiento que tienes, de verdad.
Saludos!